Tipología circadiana y trastornos relacionados con sustancias y adictivos
Rev. Hosp. Psiq. Hab. Volumen 23 | Año 2026 | Publicación continua
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Los ritmos circadianos regulan funciones biológicas esenciales como el sueño, la secreción
hormonal, la regulación del estado de ánimo y el procesamiento de recompensas. Estos ritmos
están coordinados por los núcleos supraquiasmáticos (NSQ) del hipotálamo, que sincronizan
el tiempo interno con las señales de luz ambiental a través de una red de genes centrales del
reloj, entre ellos Brain and Muscle ARNT-like 1 (BMAL1), Periodo (PER 1-3), criptocromo
(CRY 1-2), circadian locomotor output cycles kaput (CLOCK), la cadena inversa de ERBA
(REVERB), el receptor huérfano alfa relacionado con el ácido retinoico (ROR), etc.(1-3)
Las diferencias individuales en la preferencia circadiana, conocida como cronotipo o
tipología circadiana, pueden influir en el riesgo de desarrollar trastornos psiquiátricos. Se
han descrito tres tipologías circadianas o crono-tipos: matutinos, intermedios y vespertinos.
Las personas matutinas se encuentran más sincronizadas con el ciclo luz-oscuridad y los
momentos horarios de sus valores máximos tanto de parámetros biológicos como
comportamentales se producen más temprano -avanzados de fase- que en los vespertinos.
Así, los individuos matutinos suelen acostarse y levantarse más temprano y sus máximos de
actividad y rendimiento suelen producirse por la mañana, mientras que los vespertinos se
acuestan y levantan más tarde y sus momentos de máxima actividad y rendimiento suelen
producirse por la tarde.(4) Los sujetos intermedios, por su parte, suelen situarse en posiciones
entre los dos grupos extremos. La tipología intermedia es la más prevalente en adultos, pues
está presente en el 60 % de la población, mientras que las tipologías vespertina y matutina
tienen una prevalencia aproximada del 20 % cada una.(5)
Algunos estudios han demostrado que la preferencia nocturna se ha asociado con la
desregulación emocional, la conducta impulsiva y una mayor sensibilidad a las recompensas,
factores clave en el desarrollo y mantenimiento de los trastornos relacionados con el consumo
de sustancias.6-8 Esta tipología se ha asociado con una secreción alterada de melatonina y del
funcionamiento del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal (HPA), lo que posiblemente
contribuye a una mayor reactividad al estrés y una menor respuesta al tratamiento.(9,10)
La prevalencia de vespertinos es mayor al final de la adolescencia,(11) que coincide con la
transición a la vida universitaria: hasta el 40 % de los estudiantes universitarios se identifican
con esta tipología. (12,13) Cooper et al.(14) en su estudio longitudinal demostró que la
preferencia matutina-vespertina aumentó de forma no lineal entre los 12 y los 19 años, con
un pico de vespertinidad justo antes de los 18 años. También se observó que los aumentos
individuales de vespertinidad predecían síntomas externalizantes, pero no internalizantes, a
los 19 años. Plantean que, si bien el aumento de la vespertinidad se asoció con una trayectoria
atenuada del desarrollo de la sustancia blanca entre los 17 y los 19 años, este no influyó en