Factores de riesgo y nivel de ansiedad en gestantes con enfermedad hipertensiva en el embarazo
Rev. Hosp. Psiq. Hab. Volumen 22 | Año 2025 | Publicación continua
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autores que las gestantes entre 20 y 39 años son más propensas al riesgo adicional de sufrir trastornos
hipertensivos en el embarazo e hiperreactividad cardiovascular, lo que favorece al estado de ansiedad. Esto
se debe a los factores de riesgo subyacentes que presentan las gestantes previo al embarazo.
En relación con el estado civil, este debe considerarse un factor de riesgo perinatal. Las gestantes solas o
divorciadas suelen experimentar temores, estrés y ansiedad, producto a la falta de apoyo afectivo y el
estrato socioeconómico como factores asociados. Lo anterior puede causar cifras tensionales elevadas, y
por consiguiente, abortos, hemorragias e infecciones, y en el peor de los casos muerte materna.(10)
Los autores consideran que las gestantes sin pareja a menudo enfrentan ansiedad debido a la presión social,
el miedo a la crianza y la falta de apoyo emocional. La incertidumbre financiera y el cambio brusco en su
situación personal también incrementan la preocupación y estrés.
El tabaquismo durante el embarazo puede causar complicaciones como la hipertensión arterial, debido al
efecto de la nicotina y del resto de las sustancias tóxicas que el mismo contiene. Presenta un efecto directo
sobre la circulación materno-fetal, para luego producir un aumento de las cifras de tensión arterial; sin
embargo los efectos principales lo constituyen el riesgo de aborto y la hipoxia fetal, así como puede alterar
los niveles de neurotransmisores del cerebro y contribuir a la ansiedad.(11)
Por otra parte, según la literatura, el consumo de alcohol en la etapa gestacional aumenta los niveles de
estrés. De este modo puede comprometerse el bienestar emocional y causar bajo peso al nacer,
prematuridad, envejecimiento placentario prematuro y restricción del crecimiento intrauterino, para
nombrar algunos.(12)
A juicio de los autores de la presente investigación el tabaquismo y el alcoholismo en gestantes afectan la
salud materno-fetal, provocan hipoxia y alteraciones vasculares que elevan la presión arterial. Además,
estas sustancias generan ansiedad al alterar neurotransmisores, que comprometen el bienestar físico y
emocional de la madre y el feto.
Diferentes estudios hacen referencia a los riesgos de embarazos en mujeres multíparas, entre los que se
encuentran la infección urinaria, la diabetes gestacional y la hipertensión arterial, así como las
complicaciones (preeclampsia, prematuridad y hemorragia postparto). Además de la afectación
psicológica causada por la fatiga y el estrés debido a la carga física y emocional que produce el cuidado
de varios hijos, lo que a su vez contribuye a la ansiedad y a problemas hipertensivos.(13,14)
Se estima que las gestantes experimentan trastornos de ansiedad, lo que resulta prevalente en embarazos
de alto riesgo, como aquellos con enfermedad hipertensiva en y factores predisponentes, tales como: los
antecedentes de trastornos mentales y los eventos estresantes. La ansiedad no tratada durante el embarazo
tiene efectos adversos tanto a corto como a largo plazo. Se describe en la literatura que afecta el vínculo
madre-hijo y contribuye a problemas en el desarrollo cognitivo y emocional del niño.(15)