Evaluación de la competencia preventivo-suicidológica del especialista en medicina general integral
Rev. Hosp. Psiq. Hab. Volumen 21| No 1 | Año 2024 |
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Introducción
La formación en competencias profesionales emerge como uno de los objetivos esenciales de la universidad
actual, se focaliza como categoría central para diversos estudiosos (1,2) y su desarrollo se ha convertido en una
política educativa internacional de amplio alcance. Tobón es uno de los investigadores más notables en el
estudio del tema con aportes a los presupuestos teóricos y metodológicos de la categoría competencia(3) al
entenderla como procesos complejos que las personas ponen en acción-actuación-creación, para resolver
problemas y realizar actividades (de la vida cotidiana y del contexto laboral-profesional).
El nivel de competencias de los profesionales, constituye una preocupación de las universidades médicas,
pues se necesita de un profesional con alto nivel de resolutividad, en sus modos de actuación, que incluyen la
competencia para prevenir el intento de suicidio, en consecuencia, ello exige un exitoso desempeño toda vez
que se inserta en el escenario laboral del sistema de salud cubano, diversos estudiosos del tema en Cuba
avalan esta afirmación.(4-6)
El especialista de Medicina General Integral como promotor de salud debe ser capaz de modificar conductas
de riesgo hacia el intento de suicidio como comportamiento autolesivo, mostrando mayor asertividad en sus
modos de actuación y en su desempeño, apoyado en las principales herramientas metodológicas que
singularizan su gestión a nivel primario, reconocidas como la dispensarización y el análisis de la situación de
salud (ASIS) establecidas en el programa de trabajo del médico de familia,(7) de conjunto con el Programa
nacional de prevención y control de la conducta suicida,(8) que tiene como objetivos: evitar el primer intento,
evitar la repetición y evitar la muerte por suicidio.
En la región de las Américas, Cuba es reconocida por los resultados de su sistema de salud y, de manera
particular por la estrategia de Atención Primaria de Salud (APS). La gestión del especialista en Medicina
General Integral (MGI) está enfocada a la promoción y la prevención de enfermedades trasmisibles y no
trasmisibles, así como a los daños a la salud, entre ellos el intento de suicidio (IS).
En el territorio cubano, las lesiones autoinflingidas como daño importante a la salud en los últimos 10 años se
han mantenido inamovibles en la décima causa, con muertes de todas las edades en el año 2020(9) y en el
décimo tercer lugar para todas las edades en el año 2021, pero en el grupo de 10-19 años ocupa la 4ta causa.
(10) Las estadísticas del cuadro de salud de Granma muestran 13.2 por 100000 habitantes (4ta. provincia de
mayor incidencia por este evento negativo a nivel de país) según el Anuario estadístico de Salud 2020;(9) se
reconoce una tendencia endémica que tipifica en zona de epidemia; tales resultados son consecuencia de una
insuficiente formación en prevención suicidológica del especialista en Medicina General Integral.
Por el desmedido incremento nacional y provincial del intento de suicidio convertido en un problema de
salud, se precisa de un médico de asistencia primaria capaz de revertir estos indicadores negativos, sin
embargo su desempeño se encuentra limitado, influenciado por algunas debilidades en el proceso de
preparación, análisis que se puede constatar en diversos estudios realizados en el municipio Manzanillo.(11,12)