Yo soy el caballero de París
Rev. Hosp. Psiq. Hab. | Volumen 15| No 1 enero-abril| 2018 |
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Con exquisita sensibilidad Calzadilla supo descubrir los valores éticos, culturales, humanos
y espirituales sobre los cuales se sustentara la «locura cuerda» o parafrenia (diagnóstico
nosográfico basado en los hallazgos del examen clínico-psiquiátrico y en los resultados de
las pruebas psicológicas), afección mental que padecía el Caballero de París; virtudes (como
las calificara el venerable padre Félix Varela Morales) que configuraran la brújula
orientadora de su infatigable peregrinar, que concluyó -hace más de tres décadas- en el
Hospital Psiquiátrico de La Habana (calificado por López Lledín como «paraíso terrenal»).
Allí el exótico personaje encontró cariño, comprensión, respeto a la dignidad humana y un
excelente médico y fiel amigo que jamás lo defraudó: Luis Calzadilla Fierro.
Desde la vertiente estructural, la obra está diseñada sobre la base de siete capítulos, íntima y
estrechamente relacionados entre sí: Un personaje célebre; Caballerito. Dulcinea; Cárcel y
locura; Andares y avatares; Paraíso; Epílogo y Anexos, estos últimos incluyen: presentación
y discusión del paciente en la sesión científica mensual del Hospital Psiquiátrico de La
Habana, pruebas psicológicas (incluido el psicodiagnóstico Rorschach, aplicado por la Lic.
Miriam Morejón León y cuyo protocolo fuera supervisado por el Dr. Jesús Dueñas Becerra
y el MSc. Arístides Guerra Martínez, socios honorarios de la Scuola Romana Rorschach),
referencias bibliográficas y testimonios aportados por personas que lo conocieron y trataron
tanto en la institución de salud donde estuvo recluido durante más de un lustro, como fuera
de ella.
Recomiendo la amena lectura de Yo soy el Caballero de París a quienes deseen conocer la
azarosa existencia terrenal de uno de los personajes más populares del folclore cubano de la
anterior centuria: el célebre Caballero de París, inmortalizado por la voz intemporal del
carismático artista Barbarito Diez y por la evocadora pluma del doctor Luis Calzadilla Fierro.
Jesús Dueñas Becerra