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En estas edades se disminuye la importancia de las causas de tipo transmisible, y
adquieren mayor relevancia las enfermedades de tipo crónico, degenerativo, y los
traumatismos. Las consecuencias no letales de estas enfermedades llegan a ser
elementos que se relacionan con una pérdida de la funcionalidad de la persona, llegando
a producir discapacidad conforme las alteraciones se van acumulando.
(10)
El término discapacidad se relaciona con el impacto en el funcionamiento de sistemas
específicos del organismo y en su habilidad de actuación en la sociedad. Se trata de un
proceso dinámico que depende de diversos factores, los cuales pueden acelerar o
enlentecer su progresión con el paso del tiempo. Los trastornos asociados al
envejecimiento afectan de manera directa el surgimiento de la discapacidad mental o
empeoran su curso cuando este ya se ha iniciado.
(10,11)
La discapacidad es una realidad humana que supera lo imaginado. En el mundo hay más
de 1000 millones de personas con discapacidad, lo que supone alrededor de un 15 % de
la población mundial. La prevalencia de las discapacidades va en aumento debido al
envejecimiento de las poblaciones y al incremento mundial de las enfermedades
crónicas, y es más elevada en los países de ingresos bajos que en los de ingresos altos.
La discapacidad afecta de forma desproporcionada a las mujeres, las personas de edad
y los pobres.
(11)
El fenómeno de envejecimiento poblacional ha contribuido a que la prevalencia de
discapacidad en los adultos mayores vaya en aumento. Según el Informe Mundial de
Discapacidad de la OMS (2011),
(12)
el riesgo de discapacidad es más alto a mayor edad.
La prevalencia mundial para esta población se estimó en 38,1 %. En este informe se
describió la prevalencia de discapacidad según su severidad en países de mediano a bajo
ingreso. La prevalencia de discapacidad grave en adultos mayores en estos países a nivel
mundial fue 10,2 %, muy cercano a la encontrada en los países de igual condición en la
región de las Américas (9,2 %). La discapacidad moderada fue considerablemente de
mayor magnitud, encontrándose en 46,1 % de las personas de 60 años y más a nivel
mundial y 44,3 % a nivel de las Américas.
(12)
Actualmente en América Latina, el mayor número de personas con discapacidad
pertenecen a la población entre 15-45 años. Sin embargo, la tendencia es hacia el
incremento de la cantidad de adultos mayores con discapacidad, por lo que se estima
que en los países de la región para el año 2050 los adultos mayores habrán sobrepasado,
o en su defecto equiparado, a la población más joven en igual condición.
(12)
La discapacidad se ha visto desde diferentes aristas, sin embargo, ella ha sido clasificada
en diferentes tipos: sensoriales, motoras y psíquicas, esta última subdividida en
intelectual y mental. Para cada tipo de discapacidad se han confeccionados diferentes
instrumentos para su medición, en los cuales han sido evaluadas variables corporales,
respuestas sintomáticas, tipo de discapacidad o la tasa de supervivencia, utilizando
diversos instrumentos basados en las actividades de la vida diaria y el estado mental.
Aunque han sido varios los instrumentos utilizados para medir la discapacidad mental
como el Test de Pfeiffer, el Minimental de Folstein (MMSE), la escala de depresión de