Este material es publicado según los términos de la Licencia Creative Commons AtribuciónNoComercial 4.0. Se permite el uso,
distribución y reproducción no comerciales y sin restricciones en cualquier medio, siempre que sea debidamente citada la fuente
primaria de publicación.
Revista del Hospital Psiquiátrico
de La Habana
Volumen 19 | Nº 2 | Año 2022 ISSN: 0138-7103 | RNPS: 2030
_____________________________________________
Carta al Editor
El papel de la epidemiología en la investigación de los trastornos
mentales
The role of Epidemiology in the investigation of mental disorders
Rolando Rodríguez Puga
1
Yoánderson Pérez Díaz
1
Damir Rivera Agüero
2
1
Hospital Pediátrico Docente Provincial “Dr. Eduardo Agramonte Piña. Camagüey, Cuba.
2
Hospital Psiquiátrico Docente Provincial “Dr. ReVallejo Ortíz. Camagüey, Cuba.
Recibido: 14/8/2022
Aceptado: 5/10/2022
Señor Editor de la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana:
Le dirigimos la presente con la intención de abordar sobre la estrecha relación
interdisciplinaria que existe entre la epidemiología y la psiquiatría. La primera
constituye una disciplina científica que estudia la distribución, frecuencia y factores
determinantes de las enfermedades existentes en poblaciones humanas definidas. Rich
la describió en 1979 como la ciencia que estudia la dinámica de salud en las poblaciones.
La segunda se dedica al estudio de los trastornos mentales de origen genético o
neurológico con el objetivo de prevenir, evaluar, diagnosticar, tratar y rehabilitar a las
personas con trastornos mentales y asegurar la autonomía y la adaptación del individuo
Este material es publicado según los términos de la Licencia Creative Commons AtribuciónNoComercial 4.0. Se permite el uso,
distribución y reproducción no comerciales y sin restricciones en cualquier medio, siempre que sea debidamente citada la fuente
primaria de publicación.
a las condiciones de su existencia. También en un ámbito general, se dedica al estudio
del encéfalo y cómo funcionan dentro de él, no tan solo las enfermedades mentales.
Si unimos ambos términos obtenemos la epidemiología psiquiátrica, aunque en la
actualidad se maneja también el término epidemiología de los trastornos mentales. Este
se adentra en la distribución de los estados de salud de la población y la influencia de
los factores ambientales, genéticos o estilos de vida en la presencia o ausencia de
enfermedad mental. Aunque mantiene estrecha relación con la epidemiología clínica y
la salud pública, esta rama solo se define por su objeto de estudio y es ecléctica con
respecto a las teorías sobre la causa de la enfermedad.
(1)
Coincidimos con Kelsall
(2)
en que las aplicaciones de la epidemiología en psiquiatría
incluyen investigar la prevalencia de los trastornos en una población, los factores de
riesgo para presentar algunos de ellos, entender cómo funcionan de manera
neurobiológica y social, evaluar los programas de educación y prevención, pudiéndose
también aplicar en las pruebas controladas aleatorizadas donde se evalúan tratamientos
psicológicos y medicamentos usados para las enfermedades psiquiátricas.
A mediados de los años noventa, la Universidad de Harvard y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) publicaron, en el ahora famoso texto The Global Burden of Disease,
una noticia que sorprendió a muchos: para el año 2020, la depresión mayor unipolar
sería la segunda causa de enfermedad más importante en el mundo, en términos de su
peso global. A esta conclusión se llega al evaluar la enfermedad mediante indicadores
compuestos como el de años de vida saludable ajustados por discapacidad o por muerte
prematura, y no únicamente por el volumen de su mortalidad. Cuando se utilizan
indicadores compuestos, los trastornos mentales que tienen una larga duración, una
edad de inicio más temprana, naturaleza crónica, alta prevalencia, pocos tratamientos
eficaces y alto riesgo de producir discapacidad, incrementan su importancia como
problemas de salud pública. Además de la depresión mayor unipolar, en este grupo de
padecimientos se encuentran los desórdenes bipolares, el suicidio, los trastornos
obsesivo-compulsivos, la esquizofrenia y los trastornos derivados del uso de alcohol. Por
esta razón, el estudio de los trastornos mentales es una parte sustantiva de la
investigación epidemiológica y seguirá siéndolo mientras su presencia como causa de
enfermedad y discapacidad sea tan importante.
(3)
Gracias a los avances de la epidemiología psiquiátrica se demostró que entre el 10 % y
15 % de la población mundial sufría enfermedades mentales; el 20 % de los enfermos
que buscaban atención en los centros de atención primaria presentaba una o más de la
referida afección, muchas veces sin diagnóstico; y una de cada cuatro familias tenía al
menos un miembro con algún trastorno mental o de comportamiento. Las enfermedades
mentales constituyen el 12 % de la carga global de las enfermedades en el mundo y el
24 % de esa carga en la región de las Américas. Se calcula que el número de personas
con trastornos mentales en la región de las Américas aumentó de 114 millones en 1990
a 176 millones en el 2010. Ya en el 2000, este tipo de trastornos representaba el 24 %
de la carga de enfermedades en la región, y la depresión constituyó su principal
componente. En la mayoría de los países los hospitales psiquiátricos seguían siendo la
Este material es publicado según los términos de la Licencia Creative Commons AtribuciónNoComercial 4.0. Se permite el uso,
distribución y reproducción no comerciales y sin restricciones en cualquier medio, siempre que sea debidamente citada la fuente
primaria de publicación.
estructura básica del sistema de salud mental. Más del 70 % de los países tenían menos
del 20 % de las camas de psiquiatría en hospitales generales. Aunque el 70 % de los
países contaba con servicios en la comunidad, en la mayoría de los casos se trataba de
experiencias locales que abarcaban solo una pequeña parte de la población necesitada.
En el 30 % de los países los medicamentos esenciales no estaban al alcance de los
pacientes de atención primaria. El presupuesto de salud mental era exiguo en la mayoría
de los países de la región, pues en el 30,7 % de ellos se asignaba a la salud mental menos
del 2 % del presupuesto sanitario, en el 46,2 % se le destinaba entre el 2 y 5 % y solo en
el 23,1 % de los países se le asignaba más del 5 %.
(3)
De lo referido hasta aquí, queda claro que la epidemiología de los trastornos mentales
se enfrenta a enormes retos, haciéndose frente a un panorama epidemiológico complejo
y cambiante. En este, los padecimientos psiquiátricos aparecen en un lugar sumamente
importante y existen muchas personas interesadas por el desarrollo de esta disciplina.
En los últimos años varios investigadores han expuesto sus opiniones y recomendaciones
sobre la dirección que deben de tomar los nuevos estudios de la epidemiología
psiquiátrica, que aunque han existido importantes adelantos en este campo, quedan
muchos aspectos por explorar e investigar, los cuales investigarán indiscutiblemente la
salud mental de la población.
Referencias bibliográficas
1. Cárdenas Ortega EJ, Vicente Parada B. Epidemiología de la morbilidad
psiquiátrica en América Latina. Gac Méd Espírit. 2020 [acceso: 14/08/2022];
22(3):160-74. Disponible en:
http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1608-
89212020000300160&Ing=es
2. Aguilar J. Epidemiología y sus aplicaciones en Psiquiatría. Gaceta Facultad de
Medicina. 2021 [acceso: 14/08/2022]; 3(2). Disponible en:
https://gaceta.facmed.unam.mx/index.php/2021/04/20/epidemiología-y-sus-
aplicaciones-en-psiquiatria/
3. Araya Ibacache C, Martínez Villavicencio C. Epidemiología de los trastornos
mentales en Chile y su impacto en las políticas públicas de salud mental, 1950-
1973. Asclepio. 2021 [acceso: 14/08/2022]; 73(1): p349. Disponible en:
https://asclepio.revistas.csic.es/index.php/asclepio/article/view/1078
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflictos de intereses.