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Revista del Hospital Psiquiátrico
de
La Habana
Volumen 18 | Nº 2 | Año 2021 ISSN: 0138-7103 | RNPS: 2030
_____________________________________________
Original
Efectos neuroplásticos de la depresión en la enfermedad de Alzheimer
Neuroplastics effects of depression in Alzheimer’s disease
Naybí Prendes-Rivero
1
Belkis López-González
2
María Á. Robinson-Agramonte
3
Levis Verde-Corvo
4
Nibaldo B. Mesa-Hernández
5
1
Hospital General Docente Iván Portuondo”, Departamento de Medicina Legal.
Artemisa, Cuba.
2
Hospital Universitario “General Calixto García”, Servicio de Alergia. La Habana, Cuba.
3
Centro International de Restauración Neurológica, Departamento de
Neuroinmunología. La Habana, Cuba.
4
Sede Docente Municipal, Sección de Docencia e Investigación. San Antonio de los Baños,
Artemisa. Cuba.
5
Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana Victoria de Girón, Departamento
de Fisiología. La Habana, Cuba.
Recibido: 26/2/2021
Aceptado: 8/5/2021
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RESUMEN
Introducción: Las vías de señalización del factor neurotrófico derivado del cerebro
están afectadas en la enfermedad de Alzheimer y la depresión.
Objetivo: Identificar la posible asociación entre los niveles séricos del factor
neurotrófico derivado del cerebro y el funcionamiento cognitivo en pacientes con
Alzheimer y depresión.
Métodos: Se realizó un estudio de casos en 51 adultos mayores; distribuidos en tres
grupos: 1) 21 pacientes con enfermedad de Alzheimer, 2) 14 pacientes con enfermedad
de Alzheimer y depresión, y 3) 16 controles sanos. Se aplicaron la escala de depresión
geriátrica y el Mini Examen del Estado Mental. Se estimaron las concentraciones séricas
del factor neurotrófico derivado del cerebro mediante el Kit ELISA, Promega Emax. El
análisis estadístico incluyó la prueba ANOVA y el coeficiente de correlación de Pearson.
Resultados: Los grupos de pacientes con enfermedad de Alzheimer sin depresión y con
depresión, mostraron diferencias significativas en el desempeño del Mini Examen del
Estado Mental, pero no respecto a los niveles séricos de factor neurotrófico derivado
del cerebro. La mayor correlación se observó en el grupo con enfermedad de Alzheimer
y depresión, entre el factor neurotrófico derivado del cerebro y el funcionamiento
cognitivo.
Conclusiones: La depresión aumentó el deterioro cognitivo en la enfermedad de
Alzheimer y se correlacionó positivamente con los valores séricos del factor neurotrófico
derivado del cerebro. Dicho factor fue biomarcador potencial del deterioro cognitivo en
la enfermedad de Alzheimer asociado a la depresión, estuvo involucrado en la
fisiopatología de esta comorbilidad.
Palabras clave: factor neurotrófico derivado del cerebro; funcionamiento cognitivo;
enfermedad de Alzheimer; depresión.
ABSTRACT
Introduction: The roads signaling of the brain-derived neurotrophic factor is affect in
Alzheimer´s disease and depression.
Objective: To identify the possible association between the serum brain-derived
neurotrophic factor levels and the cognitive function in patients with Alzheimer’s
disease and depression.
Materials and methods: A study of cases in 51 aged subjects was carried out, they were
distributed into three groups: 1) 21 Alzheimer´s disease patients, 2) 14 Alzheimer´s
disease patients with depression and 3) 16 healthy controls. Were applied the geriatric
depression scale and the Mini-Mental Status Examination. To assess the serum levels of
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brain-derived neurotrophic factor was used, the ELISA Kit, Promega Emax. Statistical
analysis of data was performed using the ANOVA test and the Pearson’s correlation
coefficient with a significance level.
Results: The groups of patients with Alzheimer´s disease without depression and
Alzheimer´s disease with depression, showed significant differences in the Mini-Mental
Status Examination performance, but not regarding the serum brain-derived
neurotrophic factor levels. The higher correlation was observed in the Alzheimer´s
disease with depression group, between the serum brain-derived neurotrophic factor
and the cognitive function.
Conclusions: Depression in Alzheimer´s disease increase cognitive impairment and they
positively correlate with the serum brain-derived neurotrophic factor. This factor is
suggested as potential biomarker of cognitive impairment in Alzheimer´s disease with
depression and it could be involved in the pathophysiology of this comorbidity.
Keywords: brain-derived neurotrophic factor; cognitive function; Alzheimer’s disease;
depression.
Introducción
La enfermedad de Alzheimer (EA) es una patología neurodegenerativa cerebral
primaria, progresiva e irreversible, de etiología desconocida y origen multicausal;
clínicamente caracterizada por el deterioro global de las funciones cognitivas y de la
personalidad, con pérdida de la capacidad funcional en pleno estado de conciencia. Esta
se denomina como trastorno neurocognitivo mayor o leve debido a enfermedad de
Alzheimer en el V Manual Diagnóstico Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-V, del
inglés Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders). También se identifica el
trastorno de depresión mayor (TDM) en el DSM-V; este cursa con estado de ánimo
deprimido, pérdida de interés o de placer y alteraciones cognitivas entre otros síntomas,
de al menos dos semanas de duración.
(1)
La Organización Mundial de la Salud declara que la demencia es una prioridad de salud
pública. En la actualidad 50 millones de personas la padecen y para el año 2050 se
estima que dicha cifra se triplicará hasta los 152 millones de dementes; duplicándose
el costo total en dos billones de dólares para el año 2030.
(2)
Los trastornos depresivos
alcanzan cifras aún mayores de prevalencia mundial, de hasta 350 millones de
enfermos.
(3)
En Cuba, se estima que alrededor de 170 000 de personas padecen
demencia y se espera un incremento de hasta 300 000 más para el año 2040.
(4)
La relación entre depresión y demencia es un tema complejo. La depresión puede ser
un factor predisponente del deterioro cognitivo, un signo temprano de los cambios
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neurodegenerativos o de otros factores de riesgos relacionados, una reacción psicológica
ante la pérdida cognitiva-funcional o un síntoma prodrómico de la demencia.
(5)
La prevalencia global del espectro depresivo en los pacientes con EA se encuentra entre
el 2530 %.
(6)
En las fases iniciales de la EA el 20 % de los pacientes manifiestan síntomas
depresivos de curso fluctuantes. La tristeza, anhedonia, insomnio, retardo psicomotor
y ansiedad se pueden manifestar de forma variable en cualquier fase de la demencia;
con características clínicas similares a la depresión primaria.
(7)
La fisiopatología de la EA y la depresión mayor se corresponde con cambios estructurales
del hipocampo. La evidencia demuestra que la hiperreactividad del eje hipotalámico-
pituitario-adrenal (HPA)
(8)
puede ser un factor que contribuye a empeorar el deterioro
cognitivo desde etapas prodrómicas de la EA.
(9)
Estudios en animales señalan que los
glucocorticoides aumentan la expresión de la proteína precursora del amiloide (APP), el
acúmulo de la tau y la fosforilación. Estos factores, al asociarse a los cambios
inflamatorios, el acúmulo de las placas β-Amiloides, las enfermedades
cerebrovasculares y los déficits de neurotrofinas, dañan de forma irreversible la
estructura y la función cerebral.
(10)
La neuroplasticidad puede definirse como la adaptación neuronal, en respuesta
individual al ambiente que incluye la formación de nuevas células y la muerte
programada saludable en el cerebro adulto.
(11)
El factor neurotrófico derivado del
cerebro (BDNF, del inglés Brain Derived Neurotrophic Factor) es una neurotrofina que
refuerza la potenciación a largo plazo en las sinapsis hipocampales y consolida los
procesos de memoria.
(12)
Las vías de señalización del BDNF están afectadas en la EA y la
depresión, con participación del sistema serotoninérgico.
(13)
Los niveles disminuidos de
BDNF y de fosforilación de la proteína de ligamiento al elemento de respuesta AMP
cíclico (CREB, de sus siglas en inglés cAMP response element‐binding protein) son
biomarcadores validados de los trastornos depresivos.
(14)
El Instituto Nacional de Envejecimiento y la Asociación de Alzheimer (NIA-AA, del inglés
National Institute of Aging and Alzheimer’s Association) publicó una nueva clasificación
biológica con base en los biomarcadores de la EA, que incluye los depósitos de beta
amiloide I-42 (
I-42
), o
la proteína tau fosforilada en líquido cefalorraquídeo (LCR) y/o
su marcación en la tomografía por emisión de positrones (PET, de sus siglas en inglés
Positron Emission Tomography); la neurodegeneración detectada por la tau total en LCR
y la volumetría hipocámpica por Resonancia Nuclear Magnética (RMN), PET con
fluorodesoxiglucosa.
(15)
El verdadero reto está en lograr la determinación de nuevos
biomarcadores con métodos menos invasivos y más económicos, como los biomarcadores
en plasma sanguíneo.
En la actualidad no existen tratamientos curativos para la EA, pero sí para la depresión,
factor de riesgo potencialmente modificable de la demencia. Al diagnosticar y tratar la
depresión desde etapas preclínicas, pudiéramos reducir sus efectos neuroplásticos
negativos y retardar la progresión a la demencia en la EA. Por lo que una alternativa
futura sería la neuroprotección y la promoción de la neuroplasticidad y la neurogénesis,
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tanto farmacológica como no farmacológica, en pacientes con síntomas depresivos y de
riesgo de EA.
Por tanto, el objetivo de la investigación fue identificar la posible asociación entre los
niveles séricos del factor neurotrófico derivado del cerebro y el funcionamiento
cognitivo en pacientes cubanos con Alzheimer y depresión.
Métodos
Diseño y población de estudio
Se realizó una investigación de diseño de casos-controles y de tipo descriptivo-
correlacional, de corte transversal. La población de estudio incluyó a los adultos
mayores que requirieron atención por quejas subjetivas de pérdida de memoria y/o
síntomas depresivos, en el periodo de febrero/2015-agosto/2019, en la consulta de
multidisciplinaria de Psicogeriatría del Departamento Comunitario de Salud Mental, que
responde al programa de atención al adulto mayor; del municipio de San Antonio de los
Baños, Artemisa, Cuba.
Selección de la muestra
Participaron en el estudio 51 adultos mayores de 65 años de edad, no
institucionalizados. Estos se seleccionaron mediante los instrumentos de recolección de
datos y de los criterios diagnósticos de trastorno neurocognitivo mayor debido a EA y de
trastorno depresivo, del DSM-V
(1)
y del Instituto Nacional de Trastornos Comunicativos y
Neurológicos e Infartos y la Asociación de Trastornos Relacionados con la EA (NINCDS-
ADRDA, del inglés National Institute of Neurological and Comunicative Disorders and
Stroke and AD Related Disorders Association).
(16)
De un total de 89 personas valoradas,
6 fallecieron y 32 resultaron excluidas por presentar: hipotiroidismo (2), hipovitaminosis
B
12
(4), otros trastornos neurológicos y mentales que cursan con afectación cognitiva y
otros tipos de demencia, vascular (8), por cuerpos de Lewy (1) y Parkinson (3).
Instrumentos de recolección de datos
Se utilizó la Escala Clínica de Demencia (CDR, del inglés Clinic Demetia Rating),
(17)
que
permite precisar el nivel de severidad de la demencia según la escala, 1:demencia leve,
2:demencia moderada y 3:demencia severa. Asimismo, se empleó el Cuestionario de
Actividad Funcional de Pfeffer (PFAQ, del inglés Pfeffer Functional Activities
Questionnaire) para estimar el estado funcional de las actividades de la vida diaria hasta
un máximo de 33 puntos, más de 7 puntos indica disfuncionabilidad. La escala Escala de
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Depresión Geriátrica (GDS, del inglés Geriatric Depression Scale)
(18)
permitió
determinar el nivel de severidad de la depresión. Por último, con el Examen Mínimo del
Estado Mental (MMSE, del inglés Mental State Examination)
(19)
se midió el estado del
funcionamiento cognitivo global.
Los sujetos quedaron distribuidos en tres grupos: grupo EAː21, grupo EA y Depresión
(EAD)ː14 y grupo Controlː16 sujetos sanos. Los sujetos del grupo EA y grupo EAD
presentaron quejas subjetivas de pérdida de memoria, examen neurológico positivo,
CDR 1, FAC Pfeffer > 7 puntos, MMSE < 24 puntos, presentaron la memoria y al menos
otro dominio cognitivo afectado y cumplieron los criterios diagnósticos de trastorno
neurocognitivo mayor debido a EA del DSM-V
(1)
y del NINCDS-ADRDA.
(16)
Los pacientes
del grupo EAD secundariamente al diagnóstico de EA, refirieron síntomas depresivos,
GDS > 5 y cumplieron los criterios diagnósticos de trastorno depresivo DSM-V,
(1)
a
diferencia del grupo EA y grupo Control que no presentaron depresión, GDS < 5. Los
sujetos del grupo Control no refirieron quejas subjetivas de pérdida de memoria, el
examen neurológico fue negativo, CDR: 0, FAC Pfeffer < 7 puntos, MMSE: 30 puntos, no
presentaron alteraciones de la memoria y ni de otro dominio cognitivo, no cumplieron
los criterios diagnósticos de ningún trastorno.
Variables del estudio
Variables funcionamiento cognitivo
Se obtuvo la variable cuantitativa de desempeño del funcionamiento cognitivo mediante
el MMSE. Esta prueba abarca los dominios cognitivos de orientación en tiempo y espacio,
memoria inmediata y diferida, atención, cálculo, praxis constructiva y lenguaje; consta
de 30 ítems, cada uno con valor de un punto y un puntaje máximo de 30 puntos. El
punto de corte para la sospecha de demencia es de menos de 24 y entre 29-24 puntos
se evalúa como posible DCL. La gravedad del deterioro cognitivo que clasifica como
demencia se considera leve de 23-21 puntos, moderada de 20-10 puntos y menos de 10
puntos como severa.
Variable depresión
La GDS, en su versión reducida, comprende 15 preguntas sobre el estado de ánimo, en
un formato de respuesta dicotómica (sí-no). Esta permite determinar la severidad de
los síntomas depresivos; los sujetos con una puntuación superior a 6 puntos se
consideran deprimidos; de 6-9 puntos con depresión leve y de 10 puntos y más con
depresión establecida.
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Variable nivel sérico de BDNF
La estimación cuantitativa de BDNF se realizó en suero de sangre total, utilizando un
kit de ELISA de doble sitio de anticuerpos (BDNF Emax Sistema de Inmunoensayo,
Promega Emax, Madison, WI, USA). La concentración de BDNF se determinó por la
intensidad del color a 450 nm utilizando un lector de microplaca SLT Spectra (SLT
Instrumentos, Salzburg, Austria). Los valores se expresaron como ng/mL.
Procedimiento
Los sujetos de estudio fueron sometidos a las siguientes evaluaciones sucesivas en cada
fase: valoración multidisciplinaria y diagnóstico clínico, cuantificación sérica del BDNF
y análisis estadístico.
Fase de valoración multidisciplinaria y diagnóstico clínico: Incluyó la firma del
consentimiento informado, la evaluación clínica multidisciplinaria, la realización de una
entrevista semiestructurada, la extracción de muestra sanguínea y estudios
complementarios hemáticos e imagenológicos. Mediante la entrevista semiestructurada
se obtuvo información sobre los datos sociodemográficos, los antecedentes patológicos
personales y familiares, los hábitos tóxicos y la medicación. También permitió constatar
la presencia de quejas subjetivas de pérdida de memoria y/o de síntomas depresivos y
de alteraciones al examen neurológico. Además, se aplicaron los instrumentos clínicos
estandarizados, CDR, PFAQ, GDS y el MMSE. Finalmente, para descartar otras causas de
deterioro cognitivo se comprobaron los niveles en sangre de vitamina B
12
, ácido fólico,
hierro, hemoglobina, hormonas tiroideas; así como los resultados de rayos X de tórax,
tomografía axial computarizada de cráneo y electrocardiograma. Se aplicaron los
criterios diagnósticos de trastorno neurocognitivo mayor debido a EA y de trastorno
depresivo del DSM-V
(1)
y el NINCDS-ADRDA.
(16)
Al concluir el diagnóstico clínico se
estratificaron los diferentes grupos de estudio.
Fase cuantificación sérica del BDNF: Se realizó la cuantificación de los niveles de BDNF,
en suero de sangre total obtenida por punción venosa antecubital en horas de la
mañana. El suero se obtuvo por centrifugación a 1800 rpm durante 10 minutos a
temperatura ambiente. Posteriormente, se almacenó en tubos cónicos secos a 20
0
C
hasta su uso. El análisis del BDNF se llevó a cabo mediante el todo inmunoenzimático,
con el uso del kit de ELISA (del inglés Enzyme Linked Immunosorbent Assay).
Fase análisis estadístico: La estadística descriptiva de las variables registradas permitió
el cálculo de las medias grupales y su desviación estándar. Se comprobó la distribución
normal de la muestra mediante la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Para las variables de
distribución normal, se utilizó la prueba paramétrica de ANOVA de una sola vía con el
propósito de estimar las diferencias entre los grupos. La prueba no paramétrica de
Kruskal-Wallis se empleó en el resto. Las diferencias en la ejecución de cada prueba
entre cada grupo se estimaron mediante el uso de los estadígrafos t-Student y U de
Mann-Whitney. La relación entre el desempeño neuropsicológico, los síntomas
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depresivos y los niveles séricos del BDNF, se determinó realizando un análisis de
correlación de Pearson Spearman, con un nivel de significación de p < 0,05. Los datos
se analizaron con el uso del programa StatSoft, Inc. 2011. STATISTICA, versión 10.
Consideraciones éticas
La presente investigación se realizó siguiendo los principios éticos de la Declaración de
Helsinki.
(21)
El protocolo del estudio fue aprobado por el Comité de Ética del Sectorial
de Salud Municipal de San Antonio de los Baños y del Centro de Neurociencias de Cuba.
Previa información a los participantes de las características y procedimientos del
estudio; se obtuvo su consentimiento informado por escrito bajo la tutela de un familiar.
Se respetaron en todo momento los principios de confidencialidad de la información y
de voluntariedad de participación. Las personas excluidas continuaron con la atención
médica ofrecida por el equipo de trabajo de forma paralela.
Resultados
Datos demográficos
El presente estudio incluyó a un total de 51 adultos mayores, 14 con EAD, 21 con EA y
16 controles sanos. La composición de los grupos por género fue balanceada,
prevaleciendo el sexo femenino (55 %) respecto al masculino (45 %) en el total de la
muestra. La distribución por grupos en cuanto a la edad no fue uniforme (p = 0,001).
Predominó el grupo etario de 70-79 años en un 41 %, seguido de un 37 % por el grupo
etario de 80-89 años; los sujetos más añosos pertenecieron a los grupos EA y EAD
respectivamente. Fue homogénea la distribución de los grupos respecto a los años de
educación (p = 0,16); siendo el grupo EA el de menor nivel educacional (Tabla 1).
Tabla 1 - Perfil demográfico de los grupos estudiados
Grupos de estudio
No. Casos
Sexo F/M
Edad media
(min-máx)
Años de educación
media (min-máx)
Control
16
9/7
73,5 (65-88)
EA
*
21
11/10
82,95 (69-94)
EAD
**
14
8/6
78,71 (72-90)
EA
*
ː Enfermedad de Alzheimer; EAD
**
ː Enfermedad de Alzheimer y depresión;
No. Número; F: femenino; M: masculino; Min: mínimo; Max: máximo.
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Depresión y funcionamiento cognitivo en la enfermedad de Alzheimer
La comparación de medias (prueba ANOVA one way) de la variable depresión demostró
diferencias significativas entre todos los grupos (p = 0,001). La puntuación de la GDS en
el grupo EAD fue de (8,5 ± 1,7); significativamente mayor (p = 0,001) que en los de
sujetos no deprimidos EA y Control (Fig. 2A). En el grupo EAD la gravedad de la depresión
que predominó fue la leve en un 78,6 % y la moderada en el 12,4 % de los casos.
La variable neuropsicológica funcionamiento cognitivo también evidenció una
distribución desigual entre todos los grupos (p = 0,001). Al comparar los grupos de
sujetos dementes con y sin depresión, la diferencia del desempeño de la función
cognitiva fue menos marcada (p = 0,02). El grupo EAD (17,14 ± 4,33) presentó el mayor
deterioro del funcionamiento cognitivo, seguido por el grupo EA (20,0 ± 2,34) (Fig. 2B).
Las puntuaciones del MMSE de los sujetos del grupo EA indicaron gravedad leve del
deterioro cognitivo en un 66,7 % y moderada el 33,3 % de los casos; a diferencia del
grupo EAD donde predominó la gravedad moderada en el 78,6 % de los casos.
Niveles séricos de BDNF en la depresión y la enfermedad de Alzheimer
El resultado de la evaluación de los niveles séricos de BDNF en los grupos estudiados
mostró diferencias altamente significativas entre ellos (p = 0,001). En el grupo control
el promedio de la concentración sérica de BDNF fue de (26,5 ± 3,8 ng/mL); siendo
menores en los grupos EA (16,5 ± 2,8 ng/mL) y EAD (16,5 ± 2,8 ng/mL). Entre los grupos
de pacientes con EA y EAD, no se encontró diferencia significativa en la concentración
de dicho factor (p = 0,88) (Fig. 2C). Tampoco se observaron diferencias significativas de
los niveles séricos de BDNF entre los tres grupos según el sexo (p = 0,27): femenino
(20,57 ± 5,9ng/mL) y masculino (18,79 ± 5,2 ng/mL).
0
5
10
15
***
***
p=.07
a) GDS*
3
y Grupos de estudio
Control
EA*
1
EAD*
2
GDS*
3
0
10
20
30
40
*
***
***
b) MMSE*
4
y Grupos de estudio
MMSE*
4
Control
EA*
1
EAD*
2
0
10
20
30
40
***
***
p=.89
c) BDNF*
5
y Grupos de estudio
EA*
1
EAD*
2
Control
BDNF*
5
Prueba de ANOVA de una sola vía, p 0,05
*
y p 0,001
***
.
EA
*1
ː Enfermedad de Alzheimer; EAD
*2
ː Enfermedad de Alzheimer y depresión; GDS
*3
: Escala de Depresión Geriátrica,
de sus siglas en inglés Geriatric Depression Scale;
(18)
MMSE
*4
: Miniexamen del Estado Mental, de sus siglas en inglés
Mental State Examination;
(19)
BDNF
*5
: factor neurotrófico derivado del cerebro, del inglés Brain Derived
Neurotrophic Factor.
Fig. 2 - Comparación de medias y derivaciones estándar de variables clínicas y sérica de los
grupos de estudio.
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primaria de publicación.
Correlación entre los niveles séricos de BDNF, depresión y funcionamiento cognitivo
La prueba de correlación de Pearson fue útil para evaluar la asociación entre los niveles
séricos de BDNF y el desempeño del funcionamiento cognitivo (MMSE) en los grupos
estudiados. La correlación positiva mayor fue observada en el grupo de pacientes EAD
(r = 0,77; p = 0,001), seguida por el grupo EA (r = 0,53; p = 0,02). No encontramos
correlación entre los síntomas depresivos y el BDNF sérico, ni entre las puntuaciones del
MMSE y el GDS (Fig. 3).
10 12 14 16 18 20 22 24
BDNF
*4
Grupo EA
*1
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
MMSE
*3
r = .53 p=.02
10 12 14 16 18 20
BDNF
*4
Grupo EAD
*2
8
10
12
14
16
18
20
22
24
MMSE
*3
r = .77 p=.001
Prueba de correlación de Pearson, p 0,05.
EA
*1
ː Enfermedad de Alzheimer; EAD
*2
ː Enfermedad de Alzheimer y depresión;
MMSE
*3
: Miniexamen del Estado Mental, de sus siglas en inglés Mental State Examination;
(19)
BDNF
*4
: factor neurotrófico derivado del cerebro, del inglés Brain Derived Neurotrophic Factor.
Fig. 3 - Correlación entre los niveles séricos de BDNF
*4
y el funcionamiento cognitivo según el
MMSE
*3
, en los grupos EA
*1
y EAD
*2
.
Discusión
Es amplia la bibliografía que indica el papel potencial de la depresión en la conversión
del estado cognitivo sano al patológico, hasta desarrollar una demencia.
(22,23,24,25)
Los
resultados del presente estudio apoyan dicho papel; siendo pioneros en observar la
asociación de marcadores de plasticidad neural en la EA y la depresión en pacientes
cubanos.
La literatura plantea, que las manifestaciones cognitivas de la depresión en la EA son
heterogéneas y dependen en gran medida de la severidad y duración de los síntomas
depresivos.
(9)
Se ha reportado que la prevalencia de los síntomas depresivos es mayor
en pacientes con EA severa y que existe clínicamente una relación entre ambas
patologías.
(5)
No obstante, en el actual estudio predominó la forma clínica leve de la
depresión en pacientes con EA moderada. Estos resultados concuerdan con una
investigación que refiere el efecto de la hospitalización en pacientes diagnosticados con
la EA, determinando el inicio de la terapia con fármacos antidepresivos.
(26)
Por otra
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primaria de publicación.
parte, en estudios retrospectivos de cohorte se identifica la depresión como un factor
de riesgo de la EA, observándose que este se duplica en etapas tardías de la vida.
(23)
En los pacientes con la EA se ha descrito la correlación entre la depresión y las
alteraciones de las funciones neuropsicológicas; con un efecto negativo de los síntomas
depresivos sobre la función cognitiva.
(24)
Similar asociación se comprobó en la
investigación actual, donde el grupo de pacientes con EA y depresión fue el más
afectado en su rendimiento cognitivo; evidencia de la estrecha interrelación clínica
existente entre la EA y la depresión.
Los mecanismos neurodegenerativos sumergidos en el iceberg que representa la EA
preclínica, pueden ser el origen de los síntomas depresivos en la superficie. Es decir,
observamos la depresión secundaria como síntoma neuropsiquiátrico que antecede la
instalación de la demencia y al trastorno depresivo primario como un factor que
predispone a la cronicidad del deterioro cognitivo. La diferencia diagnóstica de la
depresión predemencia no puede basarse en la clínica, pero si pudiera sostenerse en
biomarcadores séricos como el BDNF.
Efectos neuroplásticos de la depresión en la enfermedad de Alzheimer
Es creciente la evidencia que asocia las alteraciones de los niveles de BDNF y su
señalización a la etiopatogenia de la EA y la depresión.
(27)
En este estudio se evidenció
la correlación entre el deterioro del funcionamiento cognitivo y la disminución de los
niveles séricos de BDNF; asociación que se acentúa con la depresión. Se observó que, a
mayor deterioro cognitivo, mayor es la disminución de los niveles séricos de BDNF en
pacientes con EA. Este hallazgo es similar a reportes anteriores, que plantean la
hipótesis que la expresión disminuida del BDNF sérico en la EA incrementa el deterioro
cognitivo.
(28)
No obstante, en esta investigación no se observó diferencia significativa
entre los pacientes con EA deprimidos y no deprimidos, en cuanto a los valores medios
de los niveles séricos de BDNF. Los sujetos con EAD, a pesar de ser más jóvenes y con
un mayor nivel educacional que en el grupo EA, evidenciaron los niveles más disminuidos
de BDNF sérico asociados a un mayor deterioro del funcionamiento cognitivo. Estos
resultados son la expresión de que es la asociación entre la depresión y los cambios
neurodegenerativos la que conduce a cambios neuroplásticos desadaptativos a nivel
molecular funcional (función cognitiva), no la depresión por sola. Resultados que se
reflejan en investigaciones que comprueban que en pacientes con la EA aumenta la
actividad del CREB linfocitaria y disminuye la concentración del BDNF plaquetario
correlacionado con la severidad de la enfermedad. Además, confirman un aumento de
la actividad de la Kinasa-glicógeno sintetaza (GSK3β, de sus siglas en inglés Glycogen
synthase kinase-3β), al disminuir su forma fosforilada plaquetaria en pacientes con
comorbilidad EAD.
(25)
También se ha explorado la asociación genética entre la EA y la
depresión, al demostrar que pacientes con dicha comorbilidad tienen una mayor
frecuencia del alelo ApoE ε4 que aquellos con EA no deprimidos.
(29)
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Recientes estudios apoyan la potencialidad del BDNF sérico como biomarcador
sanguíneo en la EA, por su correlación positiva con los niveles de LCR
42
y la atrofia
del lóbulo temporal medial.
(30)
Esta correlación en estadios tempranos de la EA, podría
explicarse por el hallazgo de mecanismos moleculares inducidos por la agregación de
Aβ cerebral, que conllevan a la disminución de la síntesis de BDNF.
(14)
La depresión aumenta el deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer, asociada
a la disminución de los valores séricos del factor neurotrófico derivado del cerebro.
Participa en la fisiopatología de dicha comorbilidad. Para retrasar la aparición de la
demencia se debe tratar la depresión oportunamente y así mantener los niveles óptimos
del factor neurotrófico derivado del cerebro. Se sugiere como biomarcador potencial
del deterioro cognitivo en la EA y la depresión, al factor neurotrófico derivado del
cerebro sérico. También parece ser prometedor, el análisis de la asociación del factor
neurotrófico derivado del cerebro sérico al estudio del deterioro de las funciones
cognitivas en el deterioro cognitivo leve y la enfermedad de Alzheimer.
Agradecimientos
Los autores agradecen por su contribución en esta investigación en la recolección de los
datos sociodemográficos, sanguíneos y neuropsicológicos: a la trabajadora social Meilin
Serrano rez; la licenciada en enfermería Vianka Rodríguez Pérez, la técnica de
laboratorio Miguelina Hernández Figueroa y la licenciada en psicometría Adriana Amador
Vásquez. Se agradece por su participación en el procesamiento de los datos
inmunoquímicos a la Dra. Teresa Serrano Sánchez.
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Conflicto de intereses
Los autores declaran que no tienen conflicto de intereses.
Contribuciones de los autores
Naybí Prendes-Rivero: Concepción y diseño del trabajo; Recolección/Obtención de
resultados; Análisis e interpretación de los datos; Redacción del manuscrito; Revisión
crítica del manuscrito; Aprobación de su versión final; Aporte de pacientes o material
de estudio.
Belkis pez-González: Concepción y diseño del trabajo; Análisis e interpretación de los
datos; Redacción del manuscrito; Revisión crítica del manuscrito; Aprobación de su
versión final; Asesoría estadística.
María Á. Robinson-Agramonte: Concepción y diseño del trabajo; Análisis e
interpretación de los datos; Redacción del manuscrito; Revisión crítica del manuscrito;
Aprobación de su versión final; Asesoría estadística.
Levis Verde-Corvo: Recolección/Obtención de resultados; Análisis e interpretación de
los datos; Redacción del manuscrito; Revisión crítica del manuscrito; Aprobación de su
versión final; Aporte de pacientes o material de estudio.
Nibaldo B. Mesa-Hernández: Concepción y diseño del trabajo; Análisis e interpretación
de los datos; Redacción del manuscrito; Revisión crítica del manuscrito; Aprobación de
su versión final Aporte de pacientes o material de estudio.