Este material es publicado según los términos de la Licencia Creative Commons Atribución–NoComercial 4.0. Se permite el uso,
distribución y reproducción no comerciales y sin restricciones en cualquier medio, siempre que sea debidamente citada la fuente
primaria de publicación.
Introducción
El suicidio y sus intentos configuran uno de los problemas relevantes de la salud pública
actual. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana
de la Salud (OPS), el suicidio se encuentra entre las diez primeras causas de muerte.(1)
Más de 800 000 personas en el mundo mueren por suicidio cada año. Esto corresponde
a una muerte cada 40 segundos.(2) Es una de las principales causas de muerte,
especialmente entre los jóvenes.(3)
En Colombia, de acuerdo con las cifras estimadas por el Instituto Nacional de Medicina
Legal y Ciencias Forenses, el suicidio de niños, adolescentes y jóvenes, en el decenio
2008–2017, se incrementó en un 35,91 %. Llama la atención, la ocurrencia de dos
suicidios de niños, entre los 5 y 9 años. En el Departamento del Atlántico la tasa de
suicidio en el 2017 fue de 4,47 por cada 100 000 habitantes, mientras que, varios
municipios de este departamento superan la tasa nacional de 5,76 por cada 100 000
habitantes.(4)
Ahora bien, las anteriores cifras no incluyen los intentos de suicidio, que ocurren con
más frecuencia que las muertes por suicidio consumado,(2) no obstante, el problema es
de gran magnitud si se tiene en cuenta que, por cada suicidio consumado, existen al
menos 20 intentos.
La Encuesta Nacional de Salud Mental de 2015 en Colombia, encontró que el evento más
frecuente dentro de la conducta suicida (ideación suicida, plan suicida e intento suicida)
es la ideación, con una frecuencia de 6,6 %.(5) El Sistema Integral de Información de la
Protección Social reportó 1987 casos de intento de suicidio en el 2015 y el Sistema
Nacional de Vigilancia en Salud Pública (SIVIGILA) informó 17 910 intentos en el 2016,
cifra casi nueve veces más que la reportada en el año anterior.(6) La distribución de las
tasas por grupo de edad, muestra un ascenso progresivo y son más altas en el grupo
de15 a 19 años con una tasa de 7,49 x 100 000 habitantes, seguido por el grupo de 20 a
24 años, con el 4,12 x 100 000.(7)
Las estadísticas reflejan cifras alarmantes respecto a los intentos de suicidio, ideación
suicida y suicidio consumado. Por tal razón, con el paso del tiempo el enfoque se ha
venido encaminando hacia la prevención, con el objetivo de que esta se dirija a
identificar los factores de riesgo que propician que la conducta suicida se consume, (8)
y potenciar los factores protectores, e influir en la esfera psicológica, el ambiente físico
y las circunstancias culturales.(9)
La Organización Mundial de la Salud (OMS), informó en el 2016, que el suicidio se puede
producir a cualquier edad. En el 2015, fue la segunda causa de defunción, a nivel
mundial, en el grupo etario de 15 a 29 años, además, este es un fenómeno global que
afecta a todas las regiones del mundo y no solo a países de altos ingresos, de hecho, en
ese propio año, más del 78 % de los suicidios tuvieron lugar en países de ingresos bajos
y medianos. Asimismo, agrega que se puede prevenir.(1)