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primaria de publicación.
Revista del Hospital Psiquiátrico
de
La Habana
Volumen 18 | Nº 2 | Año 2021 ISSN: 0138-7103 | RNPS: 2030
_____________________________________________
Artículo de revisión
Hikikomori: síndrome de aislamiento social extremo en adolescentes y
jóvenes
Hikikomori: Syndrome of Extreme Social Isolation in Adolescents and
Young People
Victoria de la Caridad Ribot Reyes
1
Noraima Rodríguez Gómez
1
Aravides González Quintana
1
1
Instituto de Medicina Legal. La Habana, Cuba.
Recibido: 20/1/2022
Aceptado: 8/5/2022
RESUMEN
Introducción: El uso desmedido de las tecnologías asociadas a las comunicaciones entre
adolescentes y jóvenes plantea situaciones tales como la aparición de adicciones
tecnológicas y cuadros psicopatológicos asociados a estas, como es el caso del
Hikikomori.
Objetivo: Describir las características del síndrome de Hikikomori.
Métodos: Se realizó una revisión bibliográfica en el periodo comprendido entre junio y
julio del 2020. Se consultaron las bases de datos PubMed/Medline, SciELO y Science
Direct. Se empleó, además, el buscador Google Académico. Se utilizaron los buscadores
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propios de las diferentes fuentes y se diseñó una estrategia de búsqueda a través de
palabras clave en español e inglés. Se seleccionaron 21 referencias.
Conclusiones: El Hikikomori es un síndrome caracterizado por aislamiento social
extremo descrito en adolescentes y jóvenes, el cual se asocia a adicción a las
tecnologías de la información y las comunicaciones. Se reportó inicialmente en Japón,
pero se ha extendido con rapidez al mundo occidental. Suele presentar comorbilidad
con depresión y otros trastornos psiquiátricos. Fomentar conductas prosociales es uno
de los pilares preventivos para enfrentar esta entidad.
Palabras clave: Hikikomori; tecnologías de la información y las comunicaciones; TIC;
adolescentes; jóvenes; aislamiento social; salud mental.
ABSTRACT
Introduction: The excessive use of technologies related to communications between
adolescents and young people gives rise to situations such as the appearance of
technological addictions and psychopathological disorders associated with them, as is
the case of the Hikikomori.
Objective: To describe the characteristics of Hikikomori Syndrome.
Methods: A bibliographic review was carried out from June to July, 2020. The
PubMed/Medline, SciELO, ands Science Direct databases were consulted. Google Scholar
search engine was also used. The search engines of the different sources were
employed, and a search strategy was designed through keywords in Spanish and English.
21 references were selected for our study.
Conclusions: Hikikomori is a syndrome characterized by extreme social isolation in
adolescents and young people, associated with addiction to information and
communication technologies. It was initially reported in Japan, but it has rapidly spread
to the western world. It usually presents comorbidity with depression and other
psychiatric disorders. Promoting prosocial conditions is one of the pillars to face this
entity.
Keywords: Hikikomori; information and communication technologies; adolescents;
young people; social isolation; mental health.
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Introducción
La adolescencia, como etapa del desarrollo, es un periodo exclusivo de la especie
humana que, según la Organización Mundial de la Salud, se extiende aproximadamente
entre las edades de 10 a 19 años.
(1)
Se caracteriza por ser objeto de estudio abordado
por profesionales de múltiples especialidades en todo el mundo, como un fenómeno
biológico, psicológico, social, espiritual, cultural y antropológico muy complejo. Es por
esto que puede afirmarse que la adolescencia está marcada profundamente por las
características sociales del entorno donde se desarrolla el individuo.
(2)
Desde hace varios años, diversos estudios sobre el uso de los nuevos medios de
comunicación alertan sobre la posible incidencia que el uso de estos medios está
teniendo en los procesos de formación y desarrollo de los más jóvenes.
(2)
El uso de las
tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) crece a un ritmo acelerado,
con lo cual da lugar a cambios importantes en la sociedad al permitir que la información
esté al alcance de todos y al ofrecer nuevos canales de comunicación y de
entretenimiento. Estas herramientas introducen nuevas vías de relaciones entre
personas, resultan relevantes en los negocios, la docencia o la sanidad, entre otros.
(3)
El teléfono móvil se ha convertido en un objeto en el que se almacena todo tipo de
información y dispone de múltiples aplicaciones que dan respuesta a los gustos y
necesidades de su propietario. Por lo tanto, internet hizo que su funcionalidad sea muy
amplia. Los mayores consumidores de las TIC son los jóvenes y los adolescentes. Con
respecto al uso de internet, también son los jóvenes los que mejor se mueven entre el
mundo real y el virtual. Según la fundación Pfizer,
(4)
el uso de internet en jóvenes de
entre 11 y 20 años es del 98 %. Varios autores señalan que las redes sociales se han
convertido en el medio preferido de comunicación. Sin embargo, el 31 % de la población
menor de dieciocho años (los llamados nativos digitales) reconoce utilizar internet sin
un objetivo claro, el 12 % tiene la necesidad permanente de estar en conexión, el 16 %
se molesta cuando tiene que dejar de usar internet y el 40 % presenta señales de
consumos prolongados.
(3,5)
Cuba no está exenta de esta problemática, a pesar de las dificultades económicas
existentes se ha extendido socialmente la utilización de las nuevas tecnologías,
mediante el propio sistema educacional, los Clubs de Informática y Computación y,
principalmente, mediante los puntos de la red wifi en todo el país y el empleo de los
datos móviles.
(2,6)
Sin embargo, la influencia de las tecnologías en los adolescentes y
jóvenes es todavía una temática insuficientemente abordada en el contexto nacional.
Desde finales del pasado siglo, en varios países asiáticos, sobre todo Japón, se reportan
casos de adolescentes y jóvenes que presentan aislamiento social extremo asociado a
adicción a las TIC. Este fenómeno también ha sido descrito en países occidentales.
Supone un importante problema de salud pública, por su elevado impacto social y el
perjuicio que causa en la salud física y psíquica de las personas que lo sufren.
(7,8)
Si bien en Cuba no aparece este diagnóstico en la literatura revisada, es preciso
profundizar en sus características para poder realizar una detección temprana y
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oportuno abordaje. Por esta razón, el objetivo de la revisión fue describir las
características del síndrome de Hikikomori, sus efectos sobre la salud mental de
adolescentes y jóvenes, así como las principales alternativas de enfrentamiento al
mismo.
Métodos
Se hizo una revisión bibliográfica entre junio y julio del 2020. Se consultaron las bases
de datos PubMed/Medline, SciELO y Science Direct. Se empleó, además, el buscador
Google Académico. Para la recuperación de la información se aplicó una estrategia de
búsqueda con las palabras clave: "Hikikomori", "aislamiento social extremo",
"tecnologías de la información y las comunicaciones", "adolescentes", "jóvenes" y sus
equivalentes en inglés. Se consideró como criterios de selección aquella literatura
publicada más recientemente, teniendo en cuenta lo novedoso de esta enfermedad,
materiales que estuvieran en idioma español e inglés y en los que fuera posible
recuperar el texto completo. Se analizó la calidad, fiabilidad y validez metodológica de
los artículos seleccionados para realizar una adecuada revisión. Se seleccionaron
finalmente un total de 21 fuentes bibliográficas.
Desarrollo
El término Hikikomori significa estar aislado. Fue enunciado por primera vez como
síndrome en 1998 para describir un fenómeno psicopatológico caracterizado por
aislamiento acompañado de un significativo deterioro socio-familiar.
(9)
Fue acuñado por
Saito para referirse a “una persona que, sin presentar ningún tipo de síntoma psicótico,
se mantiene en un estado de aislamiento continuado durante más de seis meses, en los
que no entabla ningún tipo de relación interpersonal con nadie, aparte de su familia”.
(10)
Aunque este fenómeno del Hikikomori proviene de Japón y se asocia a la cultura
exigente, competitiva e individualista nipona, poco a poco se ha ido extendiendo como
una pandemia al resto del mundo, si bien con características diferentes según cada
sociedad. Es posible constatar numerosos casos, aunque no en la misma proporción que
en Japón, en Estados Unidos, Argentina, Australia, numerosos países europeos como
Reino Unido, Francia, Alemania, España... y otros asiáticos como Taiwán, China y Corea
del Sur. En España, este fenómeno se conoce con el nombre de Síndrome de la puerta
cerrada y se han reportado ya más de 200 casos; en el mundo anglosajón como Social
withdrawal; y, en el francoparlante, como Syndrome du retrait social aigu.
(10,11)
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Latorre Forcén y otros
(10)
plantean que este síndrome afecta fundamentalmente a
jóvenes y adolescentes ya de por sensibles, tímidos, introvertidos, con pocas
relaciones de amistad y con una percepción del mundo exterior como algo violento que
les agrede constantemente. A todos estos precedentes pueden sumarse las malas
relaciones en el seno de la familia. Se ha descrito la existencia de una mayor incidencia
en varones. La vida de estos pacientes se desarrolla en una habitación de la que no
salen, refugiándose normalmente en un mundo virtual, rodeados de videoconsolas e
internet, de los cuales solo el 10 % lo utilizan para relacionarse con otras personas. Este
proceso de aislamiento es gradual y comienza cuando empiezan a recluirse en su
habitación cada vez por más tiempo, como absorbidos por internet, dejan de llamar y
quedar con sus escasos amigos y empiezan a descuidar sus estudios. Es aquí donde
comienza esta especie de suicidio social. Todo lo hacen sin salir de casa, alterando
incluso sus ritmos diarios: duermen durante el día, comen por la tarde y se pasan la
noche jugando videojuegos o viendo la televisión. También descuidan su higiene y no se
comunican ni siquiera con sus familiares. Algunos atemorizan a sus padres y tienen
comportamientos agresivos; otros, se ven abrumados por la tristeza, la obsesión, la
ansiedad y la depresión desencadenadas por el encierro, llegando al suicidio en algunos
casos.
(12)
El fenómeno del Hikikomori presenta diferentes grados. En su manifestación más
extrema, lleva a la reclusión en la propia habitación durante décadas. En 2010 una
encuesta del gobierno japonés arrojó la cifra de 700 000 jóvenes que padecían
Hikikomori. Los síntomas pueden variar, alternándose episodios de violencia explosiva,
generalmente con sus padres, y comportamiento infantil. Otros síntomas son los
trastornos obsesivos, la paranoia o la depresión. El promedio de edad del Hikikomori ha
aumentado durante las últimas dos décadas, de los 21 años a los 32 en la actualidad.
(13)
Meng Wong y otros
(14)
realizan una diferenciación entre Hikikomori primario y
secundario. En el primero no hay evidencias de trastornos psiquiátricos asociados,
mientras que, en el segundo, el aislamiento social se relaciona con otras patologías,
siendo la depresión la más frecuente. La depresión ha sido, además, reportada en
pacientes adictos a internet, aún sin presencia del Hikikomori. Cabe destacar que esta
clasificación es teórica y aún no se cuenta con evidencia empírica que la respalde.
(14)
Como posible etiología de este síndrome se han descrito varios factores: la tecnología y
el mundo virtual en el que viven rodeados los jóvenes, llegando a perder el contacto
con la realidad; factores familiares, los que ejercen una excesiva presión sobre los
adolescentes; escasa comunicación; factores sociales, en relación a la presión de la
sociedad hacia el conformismo y la uniformidad y el rechazo a lo diferente; factores
económicos, relacionados con los horarios de trabajo de los padres, que les impide pasar
tiempo con sus hijos e imposibilita una adecuada comunicación familiar.
(10)
Hayakawa y otros,
(15)
en un estudio cuyo principal objetivo fue determinar la presencia
de biomarcadores en el Hikikomori, señaló la asociación negativa entre las
personalidades evitativas, las lipoproteínas de alta densidad (HDL-C) y el ácido úrico en
hombres. La asociación positiva se estableció con productos de la degeneración de la
fibrina (FDP) y una alta sensibilidad a la proteína C reactiva (hsCRP) en mujeres. Se
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determinó también que los sujetos masculinos con diagnóstico de Hikikomori mostraban
niveles séricos más bajos de ácido úrico y, en el caso de las mujeres, de HDL-C, en
comparación con los casos controles. Estos hallazgos han sido igualmente encontrados
en pacientes con sintomatología ansiosa y depresiva.
(16)
De acuerdo a la literatura consultada, los factores de riesgo para desarrollar el síndrome
son: adicción a los juegos y/o la tecnología, presencia de trastornos psiquiátricos,
trastornos del desarrollo, consumo de sustancias psicoactivas, sexo masculino y
ambiente familiar deficiente o hipoestimulante.
(14,17,18)
Al respecto, el Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar publicó
un estudio sobre el síndrome de Hikikomori en el que advertían que se trata de “un
importante problema de salud que toma cada vez más protagonismo”. Añadía el estudio
que se detectó una alta convivencia del Hikikomori con patologías psiquiátricas como
trastornos afectivos (74,5 %), trastornos psicóticos (34,7 %) y ansiedad (22 %). Esto lleva
a la idea de que, tal vez no es un diagnóstico en sí, sino más bien un ndrome grave
asociado con múltiples trastornos psiquiátricos. En este estudio también se objetivó
que, en la mayoría de los casos, sobre todo cuando el tiempo de aislamiento era superior
a dos años, el tratamiento elegido fue el ingreso hospitalario.
(10)
En cuanto al tratamiento, se recomienda psicoeducación y psicoterapia individual,
familiar y grupal. Hasta el momento, las técnicas cognitivo-conductuales son las más
utilizadas. La sertralina es el antidepresivo de mayor frecuencia de uso. Se recomienda
iniciar con atención hospitalaria y continuar con un plan personalizado de coordinación
y actuación cara al alta en el medio social de base.
(10,14)
Teniendo en cuenta que, más del 50 % de los menores deprimidos provienen de hogares
con malas relaciones familiares,
(19)
y que esta patología guarda una estrecha relación
con el Hikikomori (tanto como factor de riesgo como comorbilidad), las intervenciones
familiares cobran un especial protagonismo en el proceso terapéutico.
Beaven Ciapara y otros
(20)
consideran que, para lograr la prevención de este problema
en una población vulnerable como los adolescentes, es recomendable partir de
escenarios influyentes y óptimos que permitan detectar factores de riesgo en una etapa
temprana. Lograr la inclusión social es posible tomando como base el ámbito educativo,
aunando a profesionales de la salud, permitiendo la realización de intervenciones
oportunas mediante la enseñanza de hábitos de vida saludable y disminuyendo de
manera social e individual los problemas personales de los adolescentes.
Los autores de la presente investigación coinciden con el criterio de Águila Calero y
otros
(2)
quienes plantean que, al ser la adolescencia un fenómeno psicológico, biológico,
social, espiritual y cultural, en el que el individuo se desarrolla hacia la adquisición de
la madurez psicológica a partir de construir su identidad personal, esta etapa de la vida
en uno de los periodos más susceptibles de sufrir conductas adictivas u otros trastornos
psicológicos relacionados con el uso de alguna de las aplicaciones de las nuevas
tecnologías. Es la etapa donde se desarrolla la construcción de una identidad personal,
en la que el niño quiere conocerse a mismo, establecerse como individuo único y
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replantearse su relación con la sociedad. En fin, es una etapa determinante en la
constitución del sujeto como persona/personalidad.
(21)
Por tanto, fomentar una
conducta prosocial y educar en el uso adecuado de las nuevas tecnologías en estos
grupos, resulta de vital importancia para prevenir la aparición de cuadros
psicopatológicos.
Conclusiones
El Hikikomori es un ndrome caracterizado por aislamiento social extremo, descrito en
adolescentes y jóvenes, el cual se asocia a adicción a las TIC. Se reportó inicialmente
en Japón, pero se ha extendido con rapidez al mundo occidental. Suele presentar
comorbilidad con depresión y otros trastornos psiquiátricos. Fomentar conductas
prosociales es uno de los pilares preventivos para enfrentar el síndrome de Hikikomori.
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Conflicto de intereses
Las autoras declaran que no tienen conflicto de intereses.
Contribución de autoría
Victoria de la Caridad Ribot Reyes: concepción y diseño del trabajo, Asesoría técnica y
metodológica, redacción del manuscrito, revisión crítica del manuscrito.
Noraima Rodríguez Gómez: concepción y diseño del trabajo, recolección/obtención de
información, análisis e interpretación de los resultados, redacción del manuscrito,
revisión crítica del manuscrito.
Aravides González Quintana: recolección/obtención de información, Análisis e
interpretación de los resultados, revisión crítica del manuscrito, redacción del
manuscrito.
Todas las autoras participamos en la discusión de los resultados y hemos leído, revisado
y aprobado el texto final del artículo.