profesional para abordar los diversos niveles de la realidad del sujeto que contribuyen a la construcción de la resiliencia y las modalidades interactivas de su manifestación.
La intervención psicológica enfocada en potenciar resiliencia, ha sido descrita como un proceso en desarrollo que requiere ajustes, tiempo y esfuerzo, pero que atrapa a personas, grupos y comunidades, y los atrae en la dirección de poner en orden la brújula de sus existencias, reevaluar situaciones, tomar decisiones comprometidas y, sobre todo, actuar en una nueva dirección, no solo adaptativa, sino más constructiva.(10)
En correspondencia, se han implementado varias formas de intervenir donde se incluyen programas de respiro, programas de autoayuda, programas psicoeducativos y psicoterapéuticos.(11) Dentro de ellos, se destacan las intervenciones psicológicas como las más eficaces, pues sus efectos van más allá de la información, la ayuda material e instrumental; influyen favorablemente en las características personales del cuidador y promueven cambios más duraderos en el tiempo,(12)(13) como puede ser el fomento de la capacidad de resiliencia.
Las intervenciones psicológicas, psicoeducativas y/o psicoterapéuticas, no están disponibles para los cuidadores informales de forma sistemática, ni están en la actualidad incluidas en la mayoría de los servicios ofrecidos por las instituciones y equipos multidisciplinarios a nivel territorial, nacional e internacional, no se encontraron antecedentes en Cuba y existen escasas referencias en el resto del mundo de intervenciones psicológicas de orientación psicoeducativa que potencien resiliencia en cuidadores informales de pacientes con discapacidad motora.
De ahí el valor de construir un sistema coherente de procedimientos de intervención psicológica centrado tanto en cualidades, capacidades y emociones positivas que poseen los cuidadores informales de pacientes con discapacidad motora grave, como en la educación sobre el desempeño del rol, que proporcione para tal fin información, herramientas, recursos psicológicos y entrenamiento en habilidades para el cuidado y el autocuidado.
La contribución de la ciencia psicológica al cuidado de los cuidadores, no solo se beneficia dicha ciencia particular, sino la práctica sanitaria y la sociedad, lo que redunda en beneficios económicos, políticos y psicosociales. Como principal aporte científico se encuentra la concepción de una definición conceptual de resiliencia como resultado de la falta de consenso para su definición unívoca.
Metodológicamente, se ofrece un dispositivo teórico-metodológico de abordaje, para el diseño y aplicación del programa de intervención que puede ser ajustado e implementado en