Alois Alzheimer: vida, obra y legado del pionero de la neuropsiquiatríaa
Rev. Hosp. Psiq. Hab. Volumen 23 | 2026 | Publicación continua
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Los apuntes clínicos de Alzheimer, documentan con minuciosidad el deterioro de la paciente.
De tal modo, que llegó a describir el estado de indefensión de la misma y cuánto
impresionaba el hecho de que no entendía las preguntas más elementales, ni era capaz de
entablar conversación alguna.(11)
Esto ilustra de manera elocuente la naturaleza de los déficits cognitivos que presentaba
Auguste: una afectación severa de la memoria reciente y de la capacidad de comprensión,
junto con una relativa preservación de otros aspectos de la conciencia. Esta paciente
permaneció ingresada en el asilo de Frankfurt durante casi cinco años. A lo largo de este
período, Alzheimer documentó la evolución del cuadro clínico, caracterizado por una
progresión inexorable de los síntomas: afasia, apraxia, agnosia, desorientación
temporoespacial y, finalmente, un estado de postración y mutismo casi completo. La paciente
falleció el 8 de abril de 1906, a consecuencia de una septicemia originada por úlceras de
decúbito infectadas. (14-16)
Fiel a su convicción sobre la necesidad de correlacionar la clínica con la anatomía patológica,
Alzheimer solicitó que el cerebro de Auguste Deter le fuera enviado a su laboratorio en
Múnich, donde para entonces trabajaba bajo la dirección de Emil Kraepelin. El examen
histológico del tejido cerebral, con la técnica de tinción argéntica de Bielschowsky —una
modificación de la tinción de Golgi que permitía visualizar con gran nitidez las estructuras
neuronales—, reveló hallazgos sorprendentes y hasta entonces no descritos: una atrofia
cortical generalizada, la presencia de acúmulos extracelulares de una sustancia anómala (que
Alzheimer denominó placas seniles) y, en el interior de las neuronas, la formación de ovillos
o madejas de fibrillas anómalas (los ovillos neurofibrilares). (10,17)
El 3 de noviembre de 1906, en el marco de la 37ª Conferencia de Psiquiatras Alemanes del
Suroeste celebrada en Tübingen, Alois Alzheimer presentó su observación anatomoclínica
bajo el título Über eine eigenartige Erkrankung der Hirnrinde ("Sobre una enfermedad
peculiar de la corteza cerebral").(18) En su exposición, describió el caso clínico de Auguste
Deter y los hallazgos neuropatológicos que había documentado, sugirió que se trataba de una
entidad nosológica distinta, una forma de demencia presenil con características
histopatológicas específicas.
La recepción inicial de esta comunicación fue, sin embargo, decepcionante. La audiencia,
compuesta por psiquiatras de orientación predominantemente clínica, mostró escaso interés
por los hallazgos histológicos presentados por Alzheimer. No se formuló ninguna pregunta
ni comentario tras la exposición, y la presentación pasó prácticamente desapercibida para la
comunidad científica de la época.(3,13)