Factores de riesgo asociados a la conducta suicida en adolescentes: revisión sistemática
Hosp. Psiq. Hab. Volumen 23| 2026| Publicación continua
Esta obra está bajo licencia https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/deed.es_ES
evidencian que la victimización incrementa el riesgo suicida a través de mecanismos como
la exclusión social y la internalización del rechazo. (16,5) Estos hallazgos pueden interpretarse
a partir de distintos modelos teóricos de la conducta suicida. La Interpersonal Theory of
Suicide propone que sentimientos persistentes de desconexión social y percepción de carga
interpersonal incrementan el riesgo suicida, especialmente cuando se combinan con la
capacidad adquirida para el daño autoinfligido. (28) Asimismo, el modelo Integrated
Motivational-Volitional (IMV) plantea que factores como la derrota, la desesperanza y la
falta de apoyo social favorecen la transición desde la ideación suicida hacia la conducta
suicida. (31)
Por otro lado, los factores familiares, como el bajo apoyo parental y el conflicto familiar,
mostraron una asociación significativa con la conducta suicida. Estos hallazgos son
coherentes con investigaciones que señalan que la disfunción familiar incrementa la
vulnerabilidad emocional de los adolescentes, especialmente en contextos de estrés. (10,27) En
contraste, la presencia de apoyo parental y vínculos familiares positivos actúa como un factor
protector clave, lo que resalta la importancia del entorno familiar en la regulación emocional.
En cuanto a los factores conductuales, el consumo de sustancias y el absentismo escolar se
asociaron con un mayor riesgo de conducta suicida, lo que coincide con evidencia que sugiere
que estas conductas reflejan procesos de desregulación emocional y dificultades en la
adaptación psicosocial. (14,23) Además, el consumo de sustancias puede incrementar la
impulsividad, y la aparición de intentos suicidas.
En conjunto, los resultados de esta revisión respaldan modelos integradores de la conducta
suicida que plantean la interacción entre factores individuales y contextuales. En particular,
los hallazgos se alinean con la Three-Step Theory propuesta por Klonsky y May, la cual
sostiene que la ideación suicida surge a partir del dolor psicológico y la desesperanza,
mientras que la progresión hacia el intento depende de la capacidad adquirida para el
suicidio(29) Asimismo, el modelo Integrated Motivational-Volitional (IMV) de O’Connor
plantea que la transición desde la ideación suicida hacia la conducta suicida está mediada por
factores motivacionales, contextuales y conductuales. (3).
Desde una perspectiva aplicada, estos resultados tienen importantes implicancias para la
prevención, ya que sugieren la necesidad de intervenciones multidimensionales que aborden
simultáneamente la salud mental, el entorno social y familiar, así como las conductas de
riesgo. En particular, los programas escolares orientados a la prevención del bullying, el
fortalecimiento de habilidades socioemocionales y la promoción del apoyo familiar podrían
ser estrategias efectivas para reducir la conducta suicida en adolescentes.
Asimismo, esta revisión presenta algunas limitaciones metodológicas. En primer lugar, el
protocolo de revisión no fue registrado previamente en plataformas internacionales como